Clínica Dental La Línea

Prevención

Fomentamos la PREVENCIÓN con el fin de que una vez terminado su tratamiento dental no olvide seguir cuidando su boca semestral o anualmente,  le avisaremos de sus revisiones, incluyéndole en nuestro programa de revisiones gratuitas.

Acudiendo regularmente al dentista, se puede prevenir la aparición de las enfermedades de la boca y es posible darles tratamiento cuando aparecen y nos han causado relativamente pocos daños.

Algunos consejos para una buena y eficaz higiene bucal:

Al dentista una vez al año

Acude al dentista una vez al año, al menos, y desde edades muy tempranas, ya que la caries puede manifestarse a partir de que salga la primera pieza dental.

Cuándo cepillarse

Hay que hacerlo un mínimo de 2 veces al día durante dos minutos para mantener una dentadura sana. Cepillarse los dientes correctamente tiene un doble objetivo; el primero eliminar la placa que se forma sobre las superficies y el segundo aplicar principios activos que pueden tener un efecto remineralizador en los tejidos dentales, desensibilizante o antiséptico. El desensibilizante disminuye los poros de la superficie dental mientras que el antiséptico ayuda a disminuir el numero de bacterias.

Cepillarse correctamente

Hay que saber cepillarse adecuadamente, de forma suave y con una presión no excesiva. Se debe hacer por todas las caras de los dientes (exteriores, triturantes y interiores) especialmente en los inferiores.

Elegir la pasta adecuada

Una pasta dental fluorada acompañando al cepillado es la base del mantenimiento de una boca sana y sin caries. Hay pastas con diferentes concentraciones de flúor en función del riesgo de caries de cada persona así como pastas dentales específicas para mejorar el estado de las encías o blanquear los dientes.

Utilizar hilo dental

Para deshacernos de los restos que puedan haberse quedado entre los dientes o incrustado en las encías es importante utilizar el hilo dental. Los expertos aconsejan utilizarlo una vez al día.

Enjuagar la boca con un colutorio

El uso diario de un enjuague bucal aporta el beneficio del principio activo que éste contiene. Es preferible no enjuagarse con agua después de utilizarlo y tampoco ingerir ningún alimento ya que eliminaríamos los principios activos que el enjuague ha dejado en nuestra boca.